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When you’re consuming Spanish in written or spoken form, it’s easy to fall into Spectator Mode and spend hours listening or reading without actually producing any Spanish. The best way to avoid this trap is by creating: repeating out loud the content you’re consuming.

The first time you repeat a whole sentence, you’ll be using your short term memory. This means that a few seconds later, you’ll have probably forgotten most of the sentence. After you try to repeat it a couple of times, something interesting happens: you’re able to remember the words you’re familiar with, but there is always a few that keep slipping. Several repetitions later, you have no problem repeating the whole sentence from memory; in fact, it’s so internalized that you can still remember it an hour later.

Getting to that point isn’t easy, but it can be incredibly rewarding. By always working at the boundary of what you’re capable of, and getting immediate feedback after each attempt, you give your brain all the tools it needs to improve. This constant challenge is at the core of deliberate practice.

In the following video, I help you go through this process sentence by sentence. To make the process of sentence recall easier, I’ve given you a few words and left the others blank. Think of them as training wheels until you can close your eyes and translate and remember the whole sentence without any extra help.

¿Es mejor estudiar español de Latinoamérica o español de España?

A primera vista, el español de un gaditano puede parecer muy distinto al de un veracruzano, pero la realidad es que el noventa y tantos por ciento del español es universal.

Para entenderlo mejor, vamos a utilizar la metáfora de un árbol:

Las hojas representan la forma de pronunciar y el vocabulario específico de cada variante del español.

Cada grupo de hojas pertenece a una rama, y cada rama representa una variante distinta. En España podríamos hablar de la variante castellana, la andaluza y la canaria, y en Latinoamérica de la variante mexicana, la caribeña, la andina y la rioplatense. A grandes rasgos.

Cada una de esas ramas también puede tener sus propias ramitas–porque todos los habitantes de un país no suelen hablar igual. Lo normal es que la geografía, la edad o el nivel de estudios influyan en la forma que tiene cada persona de comunicarse.

Aunque de lejos lo que más se ve son las hojas —porque las diferencias de vocabulario y de pronunciación son más fáciles de percibir—; una vez que te acercas, te das cuenta de que la parte más considerable del árbol es el tronco, porque está formada por la gramática que comparten todas las ramas del español.

Ser capaz de distinguir lo que es tronco y lo que es específico de cada rama es una parte natural del proceso de aprendizaje. Por eso, cuando todavía estás a mitad del árbol, lo mejor es que aprendas un español estándar, sin demasiados regionalismos. Luego ya tendrás tiempo de explorar la rama con la que tengas mayor afinidad.

Pero, te aviso, es un poco como las relaciones de pareja: al principio tienes la libertad de ir cambiando de rama en rama, pero llegará el momento en el que tendrás que comprometerte con una sola. Si te has pasado cinco años en Colombia, nadie espera que hables con acento argentino cuando visites Buenos Aires.

El mejor consejo que puedo darte es que no te cierres a ninguna opción. A veces nos gusta exagerar las diferencias con nuestros vecinos, pero los hispanohablantes no tenemos ningún problema a la hora de entendernos. Así que no te preocupes demasiado por elegir la rama correcta. Consume todos los contenidos que te interesen —vengan del país del que vengan—, y recuerda que lo más importante es que sigas subiendo por el tronco.

Repeat until you’ve mastered it

The point of this exercise is to help you internalize sentence structures that you’re not familiar with. By listening to the native audio, reading the transcription, and repeating each sentence from memory, you’re activating different parts of your brain and creating multiple reference points.

The work that you put in now will be a huge help when it’s time to have a real conversation.

If you want to practice more, try last week’s video: La Historia de los Nachos.

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