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Escribir una historia en español todos los días es una de las mejores formas de aprender vocabulario y ganar fluidez. Pero, como todo lo que suena bien en teoría, llevarlo a la práctica no siempre es tan fácil.

Puede ser que no tengas tiempo, que no se te ocurra nada sobre lo que escribir o que pienses que tu nivel de español no es lo suficientemente alto.

En este vídeo vamos a ver tres estrategias para superar estos problemas y ser capaz de escribir una historia en español todos los días.

En el último artículo recomendaba una técnica para ayudarte a encontrar un compañero de conversación con el que pudieras practicar en español.

También explicaba cómo conseguir que esta relación con tu compañero se mantuviera pasado el primer par de mensajes.

Una de las claves que veíamos era dejar de usar el típico saludo aburrido:

—Hola
—¿Qué tal?
—¿Cómo estás?
—¿Qué tal el finde?

Y sustituirlo por una pequeña historia que diera más juego a la conversación.

Hoy vamos a hablar sobre cómo escribir estas historias. Pero primero, quiero que quede claro para qué sirve escribirlas.

No sirve para que nos pongan nota ni para impresionar a nadie.

Escribir sirve para pensar mejor.

Y en nuestro caso, para pensar mejor en español.

Si no eres capaz de escribir una frase en español, no vas a ser capaz de utilizarla en una conversación.

Si piensas que escribir una historia y mandársela a alguien es una especie de examen, no vas a disfrutar de la experiencia porque te va a parecer una obligación.

Si piensas que es una forma de demostrar todo el español que sabes, no te vas a molestar en volver a leer lo que has escrito para intentar mejorarlo.

Entiendo el atractivo de decir «he improvisado esta historia en cinco minutos, sin ayuda de nadie» pero eso solo es el primer paso. Para mejorar, hace falta revisar.

Y una de las formas más fáciles de revisar es usar el corrector automático de tu ordenador.

Usa el corrector automático de tu ordenador

El móvil viene muy bien para improvisar mensajes cortos, para apuntar ideas que quieras desarrollar o para escribir el borrador inicial. Pero si lo que quieres es pensar mejor en español, lo mínimo que puedes hacer es corregir las faltas de ortografía.

El editor de texto con el mejor corrector automático que conozco es Microsoft Word. Para cambiar el idioma, solo tienes que seleccionar el texto y cambiar “English” por “Spanish”

Bueno, y ahora vamos a escribir una historia.

Utiliza una foto como inspiración

Si no se te ocurre nada sobre lo que te apetezca escribir, te recomiendo que utilices una foto. Puedes usar cualquiera de las que tengas en el móvil o hacer una foto de algo que te llame la atención.

Por ejemplo, yo le he hecho esta foto al calendario que tengo colgado en la cocina.

La historia podría empezar así:

En mi cocina tengo un pared calendario con dibujos watercolor (?) (fue/era(?) un regalo de Navidad de mi father-in-law (?)).

Los dibujos son simples, pero mirando bien puedes ver el trabajo detrás de cada brush stroke(?).

Siempre que paso por la cocina paso un buen rato mirándolos.

Quisas me gustan porque no son ni fotografías ni cuadros, sino algo half way(?) entre las dos.

La cosa gracioso es que no tengo la paciencia de esperar los días pasar y de vez en cuando paso la página del mes siguiente para ver el nuevo landscape(?).

Todavía es Febrero, ¡pero en mi casa ya es Octubre!

Está claro que aquí hay varios errores, pero no pasa absolutamente nada porque es el primer intento. Este es el borrador inicial, así que da igual que cometas muchos errores o que no conozcas un montón de palabras. Lo importante es que mientras escribes, intentes pensar en español. Déjate llevar por tu intuición en español. Luego ya tendrás tiempo de revisar lo que has escrito.

Apunta en tu cuaderno los cambios que el corrector te sugiera

Mientras escribes, te recomiendo que tengas al lado tu cuaderno de vocabulario para que puedas apuntar los cambios que vas haciendo. Si te has equivocado escribiendo una expresión, es bastante probable que la próxima vez que la uses te vuelvas a equivocar.

Y la mejor forma de recordar esta dificultad es añadiéndola a tu lista. En un lado escribes el significado en inglés y en el otro las palabras en español. Así puedes tapar lo que has escrito en español e intentar recordarlo de memoria. Si quieres saber más detalles sobre cómo hacer listas de vocabulario, échale un ojo a este artículo.

Si le hacemos caso al corrector de word, podemos hacer estos cambios:

  • «una pared»
  • «quizás» se escribe con zeta y con tilde
  • no se dice «cosa gracioso» porque «cosa» es femenino, o sea que tenemos que cambiarlo por «cosa graciosa».
  • «Febrero» y «octubre» son meses y en español los meses van siempre en minúscula.

Busca las palabras que no sepas en un diccionario

Mientras escribes va a haber muchas palabras que no vas a saber decir en español. Te recomiendo que uses un diccionario como Glosbe para buscar su significado.

  • «watercolor» se dice «acuarela»
  • «Brush stroke» se dice «pincelada»
  • «father-in-law» se dice «suegro»
  • «halfway» se dice «a medio camino» o «a mitad de camino»
  • «landscape» se dice «paisaje»

La historia nos quedaría así:

En mi cocina tengo una pared calendario con dibujos acuarela (fue/era(?) un regalo de Navidad de mi suegro).

Los dibujos son simples, pero mirando bien puedes ver el trabajo detrás de cada pincelada.

Siempre que paso por la cocina paso un buen rato mirándolos.

Quizás me gustan porque no son ni fotografías ni cuadros, sino algo a mitad de camino entre las dos.

La cosa graciosa es que no tengo la paciencia de esperar los días pasar y de vez en cuando paso la página del mes siguiente para ver el nuevo paisaje.

Todavía es febrero, ¡pero en mi casa ya es octubre!

Traduce la historia a tu idioma nativo

La mayor ventaja de traducir lo que has escrito a tu propio idioma es que te ayuda a pensar mejor lo que querías decir en español.

Vamos a ver cómo quedaría la traducción. Podría ser una cosa así:

In my kitchen I have a wall calendar with watercolor paintings (it was a Christmas gift from my father-in-law).

The paintings are simple, they almost look like they were made in a hurry.

However, once you take a good look, it’s easy to notice all the details that hide behind each brush stroke.

I don’t know why, but every time I walk by the kitchen I can’t help but stare at them for a while.

Maybe it’s because I’m intrigued by the fact that they’re neither photographs nor paintings, but something in between.

The funny thing is that, even though I enjoy looking at them, I don’t have the patience to wait a whole month to see the next landscape,

so I end up turning the page every couple of days.

Even though we’re still in February, in my house it’s already October!

Está claro que esta traducción no es literal. El vocabulario es mucho más rico y está mejor estructurado. Lo que podemos hacer ahora es utilizarla como andamio para mejorar lo que hemos escrito en español.

Por ejemplo, la segunda frase suena mejor en inglés. «The paintings are simple, they almost look like they were made in a hurry.» ¿Cómo lo diríamos en español?

Esta sería una opción (aunque todavía no suena muy natural):

Los dibujos son simples, casi parece que fueron hechos apresuradamente.

Vamos con el resto de la historia:

En mi cocina tengo una pared calendario con dibujos acuarela (fue/era(?) un regalo de Navidad de mi suegro).

Los dibujos son simples, casi parece que fueron hechos apresuradamente.

En cambio, una vez que lo miras bien, es fácil darte cuenta de todos los detalles que se esconden detrás de cada pincelada.

No sé por qué, pero siempre que paso por la cocina, no puedo evitar pasarme un buen rato mirándolos.

Quizás es porque me intriga el hecho de que no son ni fotografías ni cuadros, sino algo a mitad de camino entre las dos.

La cosa graciosa es que, aunque disfruto mirándolos, no tengo la paciencia de esperar todo un mes para ver el próximo paisaje, así que al final paso la página cada dos días (cada par de días?).

Aunque todavía es febrero, ¡en mi casa ya es octubre!

Solo por el hecho de haber pensado en cómo lo diríamos en inglés, ya hemos mejorado bastante la historia.

La clave de este ejercicio es que no hemos empezado escribiendo la historia en inglés. El borrador inicial lo hemos escrito en español y luego hemos utilizado la traducción en inglés para mejorarla.

Esto te va a permitir utilizar tanto tu intuición en español como tu capacidad para expresarte como un adulto en inglés.

Un comentario que oigo mucho es «cuando hablo español me siento como si tuviera el vocabulario de un niño». Bueno, pues esta es una forma de reducir la distancia entre lo que sabes decir en inglés y lo que eres capaz de expresar en español.

Ahora que hemos mejorado la historia utilizando el corrector y la traducción en inglés, hemos aprendido un montón de cosas y todavía no se la hemos enviado a nuestro compañero.

Utiliza un traductor automático.

Como ya tenemos la historia escrita en inglés, podemos copiarla en DeepL o en el traductor de Google para ver qué sugerencias nos dan.

Mucha gente se salta los dos primeros pasos y empieza directamente escribiendo la historia en inglés en el traductor.

El problema de hacer eso es que te pierdes la oportunidad de saber cuáles eran las expresiones que podrías haber recordado por tu cuenta.

Escribir algo y luego revisarlo prestando más atención es precisamente lo que te ayuda a reforzar tu intuición en español. Así que te recomiendo que uses el traductor solo cuando ya tengas un borrador en español.

Copiamos lo que hemos escrito en inglés y lo pegamos en DeepL.

Una vez que tenemos la traducción empieza el juego de las siete diferencias: ¿cómo lo has escrito tú y cómo lo ha hecho el traductor?

Y digo «juego» porque tener que buscar las diferencias en vez de copiar y pegar la traducción te obliga a fijarte más en las palabras y a prestar más atención a los detalles.

Aunque parezca menos eficiente, el tiempo que pasas fijándote en estas sutilezas te está ayudando a cometer menos errores.

Vamos a ver unas cuantas diferencias:

  • una pared calendario ➡️ un calendario de pared
  • con dibujos acuarela ➡️ con pinturas de acuarela
  • casi parece que fueron hechos ➡️ casi parecen hechos

Estos traductores no son perfectos y a veces tendrán razón ellos y otras la tendrás tú, pero la historia no la escribimos para tener razón sino para aprender nuevas expresiones y para desarrollar nuestra intuición.

Por eso no importa cuántos errores cometas, porque escribir una historia te ayuda a descubrir qué es lo que ya sabes y qué es lo que tienes que añadir a tu lista de vocabulario.

La historia después de este paso nos quedaría así:

En mi cocina tengo un calendario de pared con pinturas de acuarela (fue un regalo navideño/de Navidad de mi suegro).

Los dibujos son simples, casi parecen hechos apresuradamente.

Sin embargo, una vez que los miras bien, es fácil darte cuenta de todos los detalles que se esconden detrás de cada pincelada.

No sé por qué, pero cada vez que paso por la cocina no puedo evitar pasarme un buen rato mirándolos.

Tal vez sea porque me intriga el hecho de que no son ni fotografías ni cuadros, sino algo a mitad de camino entre las dos.

Lo gracioso es que, aunque disfruto mirándolos, no tengo la paciencia de esperar un mes entero para ver el próximo paisaje, así que al final paso la página cada dos días.

Aunque todavía estamos en febrero, ¡en mi casa ya es octubre!

Lo que tardes en escribir la historia va a depender de cuánto escribas y de cuántas palabras busques. Yo te recomiendo que escribas historias de cien palabras.

Si ves que no te da tiempo a escribir una historia cada día, es mejor que escribas cincuenta palabras todos los días a que escribas doscientas cada cuatro o cinco días.

Envíale la historia a tu compañero

Después de hacer todos estos cambios, ha llegado el momento de enviarle la historia a tu compañero.

Si le hubieras mandado el borrador inicial tu compañero solo te habría corregido los errores más básicos. Pero como esos ya los has arreglado por tu cuenta (gracias al corrector y al traductor), tu compañero se puede centrar en ayudarte con los errores más sutiles, como la diferencia entre «era» y «fue» o cuándo es mejor evitar las construcciones pasivas (como «fueron hechos»).

Para mandarle la historia, puedes enviar un correo electrónico. O si utilizas WhatsApp (como el 90% del mundo hispanohablante), puedes utilizar la aplicación web.

Cómo escribir 100 palabras en español todos los días

Apúntate las sugerencias de tu compañero

Cuando tu compañero te responda con sus sugerencias, te recomiendo que hagas dos cosas:

  1. Apunta los cambios que te diga en tu lista de vocabulario. Es imposible que recuerdes sus sugerencias si simplemente las lees; para interiorizarlas, las tienes que repasar.
  2. Mándale una grabación leyendo la historia en voz alta. Esto no solo sirve para interiorizar los cambios. También viene muy bien para practicar la pronunciación.

Si te da vergüenza enviar mensajes de voz, piensa que leer algo en voz alta es mucho más sencillo que improvisar una conversación.

Por ejemplo, estas son las sugerencias que yo le daría a alguien que me mandara esta historia:

En mi cocina tengo un calendario de pared con pinturas en acuarela (fue un regalo de Navidad de mi suegro). («navideño» o «de Navidad» 👍)

Los dibujos son simples, casi parece que los hayan pintado deprisa y corriendo. («apresuradamente» es correcto, pero «deprisa y corriendo» me suena más natural)

Sin embargo, una vez que te fijas, es fácil darte cuenta de todos los detalles que se esconden detrás de cada pincelada. (fijarse, verbo importante. Muy bien lo de la pincelada 😉)

No sé por qué, pero cada vez que paso por la cocina no puedo evitar pasarme un buen rato mirándolos. (alternativa: cada vez que paso por la cocina, me quedo embobado mirándolos)

Tal vez sea porque me intriga el hecho de que no son ni fotografías ni cuadros, sino algo a mitad de camino entre las dos.

Lo gracioso es que, aunque disfruto observándolos, no tengo la paciencia de esperar un mes entero para ver el próximo paisaje, así que al final acabo pasando la página cada dos días («mirándolos» es correcto, pero así no repites el mismo verbo. También podrías decir «cada par de días»).

Aunque todavía estamos a febrero, ¡en mi casa ya es octubre!

Escribe una historia todos los días

Lo más importante de todo es que al día siguiente, vuelvas a escribir otra historia. Y al día siguiente, otra. Así, hasta que se convierta en una rutina diaria.

Escribir todos los días es una de las formas más rápidas de salir del purgatorio del nivel intermedio.

Ahora que te has leído todo este artículo, ha llegado la hora: abre un documento de Word, elige una foto que te sirva de inspiración, y empieza a escribir tu historia.

¡Que aprendas mucho!

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