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When you’re consuming Spanish in written or spoken form, it’s easy to fall into Spectator Mode and spend hours listening or reading without actually producing any Spanish. The best way to avoid this trap is by creating: repeating out loud the content you’re consuming.

The first time you repeat a whole sentence, you’ll be using your short term memory. This means that a few seconds later, you’ll have probably forgotten most of the sentence. After you try to repeat it a couple of times, something interesting happens: you’re able to remember the words you’re familiar with, but there is always a few that keep slipping. Several repetitions later, you have no problem repeating the whole sentence from memory; in fact, it’s so internalized that you can still remember it an hour later.

Getting to that point isn’t easy, but it can be incredibly rewarding. By always working at the boundary of what you’re capable of, and getting immediate feedback after each attempt, you give your brain all the tools it needs to improve. This constant challenge is at the core of deliberate practice.

In the following video, I help you go through this process sentence by sentence. To make the process of sentence recall easier, I’ve given you a few words and left the others blank. Think of them as training wheels until you can close your eyes and translate and remember the whole sentence without any extra help.

Una de las preguntas más comunes cuando estás intentando salir del purgatorio del nivel intermedio es «¿Qué puedo hacer para mejorar mi acento?».

Para pronunciar mejor, primero tienes que ser capaz de escuchar mejor. Y para eso, necesitas librarte de tu filtro inglés.

Me refiero a los sonidos en inglés que se parecen a los españoles, o que se escriben como ellos, pero que no se pronuncian igual. Por ejemplo, «practice» y «practicar».

Cuando pasas «practicar» por el filtro inglés, sale /pʰɹæktʰikʰæɹ/.

Las consonantes /p/, /t/ y /k/ se convierten en /pʰ/, /tʰ/ y /kʰ/. La vocal /a/ se convierte en /æ/. Y la /ɾ/ se convierte en /ɹ/.

Para poder quitarte el filtro inglés cuando hablas, primero te lo tienes que quitar cuando piensas en español. O sea, tienes que tener una idea clara de cuáles son los sonidos correctos, aunque todavía no los sepas imitar.

Cuando yo empecé a estudiar francés, no me salía la erre francesa; me salía la española. Así que iba por la calle escuchando podcasts en francés y cuando escuchaba una palabra que tuviera la erre, la repetía mentalmente e intentaba decirla en voz alta.

Con el tiempo, me di cuenta de que la erre me salía mejor cuando la decía fuerte que cuando lo hacía bajito, para que no me oyera nadie. Entonces empecé a ir por la calle dando gritos en francés. La gente me miraba raro, pero al final conseguí quitarme el filtro español.

Otro de los motivos por los que cuesta librarse del filtro inglés es la ortografía. Cuando sabemos cómo se escribe una palabra, tendemos a pronunciarla letra por letra. Esto es un problema mucho mayor para los que quieren aprender inglés, pero en español también pasa.

Por ejemplo, si has tropezado alguna vez intentando decir «quiero ir más rápido», probablemente pensaste que el problema estaba en la erre, pero en realidad, la dificultad estaba en la ese.

La mayoría de los nativos se saltan la ese y lo que dicen es: «ma rápido» o «mah rápido».

Otras veces combinamos los sonidos: en vez de decir «esto está aquí», decimos «estostaquí», como si fuera una única palabra.

La clave está en no dejarse engañar por las letras y en prestarle más atención a los sonidos. Si no estás seguro, es mejor confiar en lo que oyes que en lo que ves.

Esto es súper importante para poder mejorar la entonación de las frases. Al principio, es normal pronunciar como un robot: todos los sonidos al mismo nivel.

Pero con el tiempo, aprendes distintas formas de enfatizar y te acabas dando cuenta de cuál es el mejor ritmo para cada frase.

Pasa lo mismo cuando estás aprendiendo a tocar un instrumento. Para ser capaz de improvisar, tienes que echarle horas de práctica. En vez de intentar tocar muchas canciones, es mejor elegir una e ir perfeccionándola poco a poco. Así no tienes que preocuparte de aprender nuevos acordes y puedes mejorar las partes que todavía no te salen bien.

La ventaja de centrarte en una sola frase, es que todo lo que aprendas te va a servir para todas las palabras que usen esa combinación de sonidos.

Así que elige la frase que más difícil te parezca, y ve sonido por sonido, comparando lo que escuchas con lo que oyes en tu cabeza. Luego solo tienes que practicar hasta que te salga.

Repeat until you’ve mastered it

The point of this exercise is to help you internalize sentence structures that you’re not familiar with. By listening to the native audio, reading the transcription, and repeating each sentence from memory, you’re activating different parts of your brain and creating multiple reference points.

The work that you put in now will be a huge help when it’s time to have a real conversation.

If you want to practice more, try last week’s video: Spoken Spanish.

Get out of Intermediate Purgatory

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